¿Que es un ITE y cuando se debe hacer?

La Inspección Técnica de Edificaciones, (ITE), es una evaluación que obligatoriamente y con una periodicidad de 10 años, deben superar los edificios que cuenten con una antigüedad superior a 50 años, con el fin de garantizar la seguridad del edificio y de las personas que lo habitan.

Esta obligación afecta a los propietarios de cualquier tipo de finca, así como a la propia comunidad de propietarios.

Trata de garantizar mediante una evaluación, el buen estado de conservación del inmueble, aumentando al máximo la durabilidad o vida útil del edificio.

Su incumplimiento, puede traer asociada la correspondiente sanción, incluso la ejecución forzosa, situación en la que el ayuntamiento ejecutará la ITE., y se la cobrará posteriormente a la propiedad.

Es una obligación, desde que el pasado año 2002, fue aprobada la Ordenanza Municipal Reguladora del deber de conservación de los edificios e ITE., como respuesta a la legislación urbanística de cada C.C.A.A.
La ITE., tiene una vigencia o validez de 10 años, tras los cuales, deberá repetirse esta misma operación y superar consiguientemente la evaluación.

Existen subvenciones para los edificios en los que sea patente su mal estado de conservación, que dependerá de tres factores: del presupuesto de las obras necesarias, del poder adquisitivo de los propietarios y también del grado de protección de dicho inmueble.

Desde que el pasado año 2013, fuera aprobada la ley 8/2013 de Rehabilitación, Regeneración y Renovación Urbana, con el principal objetivo de generar una serie de mecanismos concretos, que hagan viable y factible la rehabilitación edificatoria y renovación urbana, se regula el denominado Informe de Evaluación de Edificios (IEE).

Esta reciente ley, regula tanto el objeto como los casos en los que se exige, el contenido del que debe constar, así como las entidades y personas con capacidad para emitir dicha IEE.

Al igual que en las ITE., deberá repetirse la inspección, con una frecuencia igual o menor a 10 años y extenderá su efecto a todas y cada una de las viviendas y locales de la propiedad inspeccionada.

Aquellos titulares de edificios que soliciten ayudas públicas para conservarlo o acometer obras que promuevan la accesibilidad universal del mismo, así como una mayor eficiencia energética, deberán estar en posesión del IEE., para poder solicitarlas.

También habrá de tenerse en cuenta, que será una evaluación preceptiva, en todos aquellos casos en los que lo determine la normativa, en función de su tipología, uso y antigüedad.

Este tipo de Informes de Evaluación de Edificios, (IEE), además de llevar a cabo la inspección del inmueble en relación a su estado de conservación, igual que las Inspecciones Técnicas de Edificios, (ITE), también evalúan si el edificio es eficiente en cuanto al uso energético de sus instalaciones y para evitar duplicidades entre los dos tipos de inspecciones, los Informes de Evaluación de Edificios (IEE), se integrarán en el registro municipal de Inspecciones Técnicas de Edificios (ITE), de la gerencia municipal de urbanismo del ayuntamiento correspondiente.

Los elementos revisados en las ITE., dependen de las normativas locales y pueden ser susceptibles de revisión distintos elementos, destacando la cimentación y estructura, fachadas y medianeras, estanqueidad y cubiertas, instalaciones y otros elementos que afecten a la seguridad, salubridad u ornato público o imágen urbana.

Deberán ser reparadas las fachadas (exteriores, interiores y medianeras) y el resto de elementos, cuyo estado suponga un riesgo para la seguridad de las personas, tales como chimeneas, falsos techos, cornisas, salientes, vuelos y elementos ornamentales y de acabado, también los relacionados con la salubridad, de forma que no atenten contra la higiene y salud pública, como filtraciones de agua a través de la fachada, cubierta o del terreno, manteniéndose en buen estado de funcionamiento las redes generales de fontanería y saneamiento.
El dictamen será desfavorable si en la inspección del edificio, resultan afectados algunos de los elementos que se analizan, reflejando el técnico en su informe o acta, el siguiente contenido:

Descripción y localización de los desperfectos y deficiencias que afecten a la estructura y cimentación, a las fachadas, a las cubiertas y azoteas, a las redes generales de fontanería y saneamiento y a los elementos de accesibilidad existentes.

Descripción de sus posibles causas.

Descripción de las medidas inmediatas que se hayan adoptado para garantizar la seguridad de los ocupantes del edificio, vecinos colindantes y transeuntes, en caso de ser necesarias.

Descripción de las obras y trabajos recomendados, que, de forma priorizada, se consideren necesarios para subsanar las deficiencias descritas y el plazo estimado de duración

Grado de ejecución y efectividad de las medidas adoptadas y de las obras realizadas para la subsanación de deficiencias descritas en las anteriores Inspecciones Técnicas del Edifício.

Una vez emitido el informe o acta desfavorable de inspección y presentado en el Ayuntamiento, los propietarios del inmueble, deberán solicitar la correspondiente licencia municipal para acometer las obras de subsanación pertinentes. Si la solicitud de licencia no requiere de proyecto técnico, una vez terminadas las obras, se emitirá un certificado de idoneidad firmado por un técnico competente, en el que se indique, que se han subsanado los desperfectos o en su defecto, un nuevo informe ITE., con resultado favorable.

En el caso de que las obras a acometer, requieran de proyecto técnico, se deberá presentar el certificado de final de obra, firmado por técnico competente y visado por el colegio profesional correspondiente.

Si no se efectúan las obras ordenadas, el Ayuntamiento podrá ordenar la ejecución sustitutoria de las mismas, lo que habitualmente conllevará un importante sobrecoste respecto al coste de ejecución ordinario.

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